lunes, 17 de enero de 2011

Primera Vuelta: Balance


Sinceramente, la primera vuelta del Lagun Aro GBC me ha provocado muchas más conclusiones positivas que negativas. Cierto que ha habido un instante en el que estuvo en disposición de firmar una primera mitad de temporada excelente y que las últimas cinco derrotas consecutivas lo han dejado simplemente en bueno, decente; sin embargo, en lo que a juego, a Baloncesto se refiere, el conjunto que entrena Pablo Laso ha firmado una vuelta destacada. La pasada temporada, después de un comienzo prometedor el GBC cayó un bache que condicionó por completo su temporada, fueron alrededor de dos meses donde encontramos un equipo irreconocible, un juego unidimensional y la confianza y unidad del equipo se vieron sensiblemente afectadas. Esta temporada son siete también las victorias con las que se alcanza el ecuador de la liga regular, sin embargo, todo lo que rodea ese resultado me resulta muy diferente. En primer lugar, el juego del equipo sólo ha bajado su buen nivel en dos ocasiones, el partido frente a Alicante y la visita a Zaragoza. Fueron síntomas diferentes para un mismo resultado pero me parece que dos tropiezos en una vuelta los puede tener cualquiera; su denominador común una primera mitad desastrosa pero frente al Meridiano en ataque y ante el CAI en defensa. Incluso en esos dos partidos el equipo es capaz de llegar con opciones de victoria al final. Y ahí reside otra de las virtudes de este Lagun Aro por ahora: salvo frente al Real Madrid, ha competido hasta el final en todos y cada uno de sus compromisos. Aseverar eso no es poco.

El estandarte del GBC ha sido la fortaleza en casa, una virtud que se extiende desde el final de la pasada campaña y que para nuestro equipo es sinónimo de tranquilidad y autoconfianza. Cuando el equipo rinde en casa se siente bien. Su ritmo de victorias, su marcha en estos 17 partidos se ha visto frenada cuando se ha dejado de ganar en casa, tres son las derrotas seguidas en el Donostia Arena, la de Alicante la que golpeó en la zona de flotación del equipo y del entorno, pero las cosechadas ante Baskonia y Barça no hacen sino reafirmar las cualidades y las posibilidades de este GBC. Estamos ante un equipo equilibrado entre perímetro y juego interior, solidario en defensa (poco tiene que ver con la de la temporada pasada ya desde su concepción) y poderoso en el rebote.

Ahora bien, llega un momento importante de la temporada, una oportunidad de demostrar que estas cinco derrotas pueden quedar en anécdota. Veo dos claves, ya no para recuperar el tono de la primera parte de la temporada sino incluso para superarla. La primera que la progresión en el juego del equipo sea efectiva desde este preciso instante y, en segundo lugar, que se recupere de una manera regular el tono defensivo de esfuerzo colectivo que le permite al GBC, junto al dominio del rebote defensivo, hacerse dueño de los partidos y llevarlos por donde más le interesa. Con esa fórmula, los de Laso han sido capaces de ganar en casa y dejar en menos de 70 puntos a Cajasol, Estudiantes, Valladolid y Gran Canaria, además de a Bilbao que se quedó en 70 justos. Son rivales de entidad y ahora que les toca pasar por el DA2016 a Fuenlabrada, Menorca o Manresa entre otros, recuperar esa virtud subiría las posibilidades de victoria y más teniendo en cuenta de lo que es capaz en ataque el GBC. Llevando los partidos a menos posesiones los guipuzcoanos son capaces de anotar con solvencia así que frenando e incomodando a su rival la ecuación funciona del todo.

No albergo dudas de que el Lagun Aro, lejos de lo que le pasó el año pasado, va a responder en este inicio de segunda vuelta y lo va a hacer desde la fortaleza como local.

Pero eso será desde el domingo próximo, ahora estamos echando la vista atrás y lo vamos a hacer también de manera individualizada con los jugadores:

Jimmy Baron jr. Referencia. 8,5:

El escolta estadounidense se ha convertido en la referencia exterior para la anotación que el Lagun Aro necesita. Es uno de los mejores anotadores de la ACB, el mejor triplista y siendo de lejos el que más lanza de toda la competición firma un porcentaje de 44%. Además, es trabajador, implicado, humilde... vamos, un descubrimiento. Su flamante renovación oficial es merecida y está más que justificada. Ahora bien, debe seguir progresando en otros aspectos del juego y no fallar en defensa. Lo mejor de este jugador es que tiene muy pocos partidos malos y cuando los ha tenido, su respuesta en la siguiente jornada ha sido siempre poderosa. Sólo ha bajado de diez puntos en tres ocasiones: ante el Joventut se quedó en 9, respondió con 26 y 7/11 triples en la siguiente cita; frente a Baskonia se quedó en 3, contestó con 20 puntos en sólo 8 posesiones tres días después. Ante el Barça fueron 8 puntos... que se preparé Fuenlabrada.

David Doblas. Líder. 8,5:

Estamos ante la mejor temporada de la carrera de David Doblas en la Liga ACB. Centrado, responsabilizado e implicado al 100%. El paso adelante en cuanto a madurez ha sido impresionante, con lo que su juego y el del equipo se ven claramente beneficiados. Cuando las defensas se marchan lejos para perseguir los tiros, David está siendo imparable en el 1x1. Con Felipe Reyes y Trías, están en la élite de pivots nacionales de la competición. Es cierto que ha tenido un par de malos partidos, pero vamos, que hasta Batista los tiene... como para echarlos en cara. Su aportación es fundamental para el equipo, Doblas lo sabe y no ceja en su empeño en convertirse en un hombre decisivo en el éxito de este equipo. Decisivo.

Andy Panko. Responsable. 7:

Para el que tenga dudas, Panko es el jugador más valorado del Lagun Aro y eso que apenas está haciendo ruido. Es cierto que ha pecado de cierta intermitencia pero le valoro muy alto por la simple razón de que ha sabido plegarse a las necesidades del equipo y a huido de cualquier tipo de egoísmo, eso en el ambiente de grupo se nota, porque ¿cuántos americanos-estrella no alzarían la voz el día que sólo disponen de cuatro posesiones? Sin duda es un jugador que va a más y cada día es más importante en el juego. Está ganando protagonismo. Pero es tan importante para este equipo que buena parte del éxito de la segunda vuelta pasa por el hecho de que sus excelentes actuaciones ante Penya, Baskonia o Barça no se queden en anécdota y se conviertan en la norma. El GBC no puede permitirse malos partidos del Andy y no hablo de puntos o rebotes, es su influjo sobre el juego lo que hace falta. Sin duda puede dar más.

Albert Miralles. Trabajador. 7:

Esta temporada le está tocando cargar con todo el trabajo sucio bajo los aros. Y no sólo ha aceptado ese papel sino que lo cumple regularmente a la perfección. Después de un arranque de liga irregular, Albert se ha asentado en un tono alto. Su aporte numérico, salvo en los rebotes es irregular, pero le da mucho a este equipo en las cosas que no se ven. No es casualidad que suela destacar los días que las cosas se ponen duras y hay que tener en cuenta que del quinteto inicial (que en este equipo soporta un porcentaje enorme del peso específico del equipo) él es la última opción de cara al aro. Y aun así, tiene un papel más que necesario en para que funcione la maquinaria. Trabajo sordo el suyo, pero importante.

Ricardo Uriz. Asentado. 7:

Siempre sucede igual. Cuando Ricardo tiene oportunidades, las aprovecha. Siempre. Por primera vez en ACB, Uriz ha adquirido un papel relevante desde el principio de la temporada, el reparto de minutos de los bases es casi equitativo por lo que se puede decir que núcleo duro en cuanto a presencia en pista la asumen seis jugadores. Pues bien, Ricardo es el que pone la pauta, el catalizador de lo que sucede en ataque y defensa sin ser protagonista directo de la finalización de ello salvo en contadas ocasiones. Es el metrónomo del equipo. Dirige, presiona a los bases en defensa, interpreta con pericia quién es mejor destinatario para el balón... me está gustando mucho Ricardo. Su labor no se refleja en números, pero el equipo agradece su aporte de una manera muy evidente. Está ahí cuando tiene que estar. Sin fuegos artificiales ni actuaciones memorables, pero ejerce su papel de ese líder que antepone los intereses del equipo a los personales. Es sin duda la seña de identidad de este club.

Javi Salgado. Desubicado. 6,5:

Poner un adjetivo favorable o más parecido al elegido -como desenfocado o desactivado- sería injusto de cualquier manera porque hay que diferenciar entre el comienzo de temporada y el punto en el que nos encontramos. Sin duda Javi es una de las claves de todo lo bueno que ha pasado en la primera vuelta y me congratula sentir que después de muchas intentonas llega de fuera un base de verdad. Su manera de condicionar el juego es tan importante que cuando el equipo está jugando bien su merito es tan grande como grande es el agujero cuando se le echa en falta. Me parece que junto a Doblas y Panko ejercen un influjo tan grande en el juego que la visión general de lo que pasa en el equipo está condicionada en un porcentaje muy alto por sus actuaciones. Por eso se hace más palpable cuando se le echa en falta a Javi. Es más lo bueno que lo malo que ha dado y aun y con eso, las menos veces que ha fallado ha sido muy llamativas. Necesitamos que recupere su equilibrio, que a la postre es el del equipo y que siga trabajando en defensa. Pero pasadas 17 jornadas, me reafirmo, es una bendición tenerle con nosotros, una verdadera suerte.

Alfonso Sánchez. Inasequible al desaliento. 7.

Evidentemente, la nota va en consonancia con su papel en el equipo. Que un jugador lo dé absolutamente todo juegue 20 minutos o juegue 50 segundos es prácticamente lo mejor que se puede decir de él. Su despliegue defensivo es más que convincente y su constante trabajo y esfuerzo ha dado como recompensa un salto cualitativo que le ha llevado des el último puesto de la rotación de este equipo hasta ser el primer recambio de perímetro. Está ofreciendo cosas diferentes al equipo y sus dos últimos partidos son para quitarse el sombrero, por no hablar de defensas como la de Jaycee Carroll. No se ha rendido nunca y su importancia crece. Bien por Alfonso.

Mohamed Kone. Astronauta. 4:

La palabra elegida para calificar a Mo se puede referir a sus muelles, sí. Pero en este caso hace honor a la cantidad de veces que a estado en luna durante los partidos. Se despista en defensa y rebote, sale al campo y comete dos faltas en un minuto... ese tipo de cosas son las que de momento le han privado de hacerse acreedor de más minutos en cancha y favorecer la rotación de este equipo. Y eso que últimamente va a más y ha firmado medio puñado de buenos partidos, pero tiene que confirmar ese tono para ayudar del todo. A pesar de sus nulas capacidades de fabricarse canastas por sí mismo, su capacidad de intimidación, rebote, poderío físico y aéreo le pueden convertir en una pieza más importante que hasta ahora, porque salvo lo visto últimamente, su primera vuelta ha resultado floja. Tiene que despistarse menos, salir más concentrado al campo.

Domen Lorbek. Falto de confianza. 3:

Parece otro jugador totalmente distinto el que vimos la temporada pasada y el que está jugando este año en el Lagun Aro. Su confianza está por los suelos lo que le impide dar esa anotación que resulta necesaria cuando sustituye a los primeros espadas. Y es un pena porque basket tiene dentro, su toma de decisiones, cómo es capaz de leer el juego es muy destacada pero no la culmina por una evidente falta de confianza. Si es capaz de volver a ser el jugador que fue mismamente el año pasado será útil, bien es cierto que entonces aportaba cosas que aquel equipo no tenía y eso le está resultado más difícil este año; pero necesitamos una versión mejor de Domen en la segunda vuelta.

Niko Tskitishvili. Borrado. 1:

Sin entrar en valoraciones subjetivas como con el resto: En las primeras 11 jornadas, acumuló 63 de valoración y 86 puntos anotados. En los últimos seis partidos, -7 de valoración y 5 puntos anotados. La versión inicial nos vale, es un primer recambio exterior aceptable; lo que hemos visto en las últimas jornadas nos sobra. No nos sirve. Que él decida.

Lander Lasa. Testimonial. SC.

Como no podemos ver los entrenamientos y su presencia en pista ha sido anecdótica, no se le puede juzgar. Estoy completamente seguro que su actitud es la mejor. La única reflexión que me surge es que sería lo mejor para el jugador, un año perdido en cuanto a competición y juego a cambio de una experiencia preciosa en un equipo de ACB y entrenamientos de calidad o seguir creciendo en el Lan Mobel Iraurgi jugando muchos minutos, siendo una pieza clave y dando otro paso en su crecimiento como jugador tras el fantástico año pasado. No me veo capacitado para juzgar eso y tampoco soy quién.




Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

domingo, 16 de enero de 2011

Con ocho basta


Estoy harto, hartísimo de tener que hablar de los árbitros. Me aburre, me desespera, me enerva y me da rabia porque a mí lo que me gusta es hablar de Baloncesto. Pero ante lo que sucedió el sábado en el Donostia Arena 2016, ¿cómo no voy hacerlo? Si condicionaron por completo el partido, lo marcaron de manera más negativa, desde una actitud vil, ruin y despreciable. Y lo peor es que no es casualidad. Este año los tres arbitrajes más escandalosos que hemos sufrido han sido ante Real Madrid, Baskonia y Barça... y si te meten una paliza como sucedió en Madrid, pues casi parece que no tienes derecho al pataleo, pero en las dos últimas citas en casa los atracos han sido de lo más llamativo. Frente a Baskonia fue más sibilino pero es que ante el Barça todos y cada uno de los aficionados del Lagun Aro fueron testigos de primera mano de un partido que cambia por completo por obra y gracia de los que iban vestidos de naranja y protestaron a coro lo sucedido. Y es triste, porque los protagonistas son los otros diez que están sobre el parqué. Si no nos van a dejar ganar contra estos equipos, si no interesa que pierdan por motivos de política deportiva o comerciales o los que fuere, que nos lo digan de antemano y así no vamos. Porque la afrenta al Lagun Aro GBC y a su afición de lo evidente, vergonzosa hasta el rubor. Creo que estos robos frente a los grandes resultan más patentes para nosotros porque se da la circunstancia de que nuestro equipo se desinhibe de toda presión ante estos equipos por el 'nada que perder' y saca lo mejor de sí mismo. Así, es capaz de plantarles cara y cuando nos atracan a silbato armado se nos queda, si cabe, más cara de tontos.

No quise escribir nada más acabar el partido por dos razones: para calmarme de la profunda indignación y para ver de nuevo el partido por televisión, rebobinar y observar con atención las jugadas polémicas. Bueno, una vez revisado, me reafirmo: atraco. Y uno de los que me transportan 15 o 20 años atrás, años del Baloncesto europeo en los que había canchas en las que no podías ganar. Por lo visto ahora en la ACB hay equipos a los que no te dejan ganar. Me desencanta que sucedan estas cosas porque es muy injusto. Pero ha pasado toda la vida.

Las diferencias de criterio fueron abismales y tan obvias que las vería hasta Ray Charles. El partido se resume en 30 minutos que el Lagun Aro tiene el control sobre lo que está sucediendo, siendo dueño del ritmo, incomodando al Barça y resistiendo sus embates cuando en apenas minuto y medio un parcial desolador favorable al Barça, auspiciado completamente por el trío arbitral, da un vuelco al statu quo. El catalizador de todo esto parte de dos acciones: el conato de tángana que organiza y provoca Anderson -que por cierto, es merecedor de técnica o falta antideportiva pues golpea a Panko con el partido ya parado- y el golpe involuntario de Doblas a Ndong al chequear el rebote. Ndong baja la cabeza y se topa con el codo de David y éste, al ver que su rival se duele para el partido... Desde ahí Xavi Pascual no deja de protestar y los árbitros entran al trapo con iniquidad.

Seguidamente llega el minuto y medio de la vergüenza. A 1:33 para el final del tercer cuarto, Juan Carlos Navarro simula que Alfonso Sánchez le empuja cuando el escolta del GBC está clavado en su cilindro. Igual no es Alfonso sino un francotirador en la grada el que le tira porque Navarro se va al suelo como si le hubieran matado. ¿Simular es técnica, no? A 1:27 Alan Anderson logra un 2+1 con falta para Lorbek que solamente toca el balón, el error lo aderezan con una técnica para un Lorbek incrédulo ante una falta que no existió. Y después, a unos segundos del final, Alfonso Sánchez se va al suelo siendo objeto de un bloqueo en movimiento de Perovic y es castigado con técnica por simular. Qué cosas... Y con 0,5 para terminar ese tercer cuarto Navarro vuelve a hacer honor a sus dotes como actor y simula otra falta en un triple cuando su defensor tiene el brazo arriba y desvía el balón. ¿Simular era técnica, no? Porque a Alfonso se la pitan... Qué diferencia.

Y por arte de birlibirloque, un partido que el Lagun Aro había tenido la virtud de controlar, se le escurre entre las manos sin tener él culpa ninguna. Cierto que por la frustración el equipo se queda unos minutos grogui y el Barça se va por más de diez puntos, y aun así, los de Laso son capaces de sobreponerse y disponer de un último triple que mandaba el partido a la prórroga y que de manera dramática se le sale literalmente de dentro a Baron.

No le podemos pedir más a nuestro equipo, si acaso, que sea capaz de mostrar este orgullo, esta presdisposición y actitud en todos los partidos. No digo ganas, porque en desastres como los de Alicante y Zaragoza no creo que al equipo le faltaran ganas, ni mucho menos, pienso más bien que fue una cuestión de ansiedad. Lo interesante sería saber el porqué de esa ansiedad, que me resulta totalmente inexplicable.

En cambio, el sábado ante el Barça el equipo se libra de cualquier atadura mental al sentir que no tiene nada que perder y saca lo mejor de sí mismo. Por encima de las evidentes buenas actuaciones de Panko, Doblas (especialmente en la segunda parte) y Kone; me quedo con la valentía de un Alfonso Sánchez que va a más y que su confianza crece (propiciada por la de Laso en él y también por su trabajo) y Miralles, que disponiendo sólo de tres posesiones y anotando otros tantos puntos es capaz de aportar en todas y cada una de las facetas del juego. En cuanto a que Skita no jugara, lo único que tengo que decir es que si se aburre en el banquillo se corte un poco en el brazo y con lo que salga a borbotones disfrute de un rica horchata... y fresquita.

Me encantó la imagen del Lagun Aro GBC. Y su actuación, su juego, su confianza, me demuestran que lejos de lo que pasó la temporada pasada a estas alturas, el grupo está preparado en todos los sentidos para salir de esta mala racha, porque ésta se refiere a los resultados mucho más que al juego y si es capaz de volver a mostrarnos la semana próxima algo parecido a la de ésta, la próxima victoria no se va a escapar.

Es una lástima que no se rompiera el sábado, porque sin duda lo mereció. Entre la deplorable suciedad en el juego de Navarro, cuya actuación fue premiada por el público guipuzcoano con una ensordecedora pitada cuando era entrevistado por televisión (hay una línea entre jugar listo y sucio y él la ha sobrepasado, eso no es deporte es interpretación así que lo mejor es que se vaya al teatro, ahí le aplaudirán) y la desesperante parcialidad de los árbitros, expoliaron una victoria de la que fuimos sin duda acreedores y nos amargaron una tarde que pudo ser gloriosa. Es una pena, porque si cinco contra cinco no es suficiente, con ocho basta para que el Barça nos gane. Habrá que seguir peleando, porque desde luego que no tenemos intención de rendirnos.

Llegamos al final de la primera vuelta y lo hacemos con una mezcla de indignación por el último partido y rabia por el bache en recta final que nos ha sacado de un buen tono general. Después de analizar la actualidad referida a este último partido ante el Barça, esta semana analizaremos la primera vuelta de manera general y también pormenorizada en todos los protagonistas. El balance es idéntico al del año pasado, pero se me antoja muy distinto en la forma.

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

jueves, 13 de enero de 2011

¿Es ésta una peli que ya hemos visto?


Antes de comenzar, antes de darle un merecido palo al equipo por el partido del miércoles en Zaragoza, quisiera hacer una pequeña reflexión o diferenciación de conceptos, de ideas. Porque se me antoja relevante y fundamental que en este momento específico de la temporada entendamos qué debemos lamentar y que no nos debe frustrar. Es cierto que estamos atravesando un bache, que acumulamos cuatro derrotas seguidas y, especialmente, el día de Alicante nos ha hecho mucho daño. Pero me gustaría separar la preocupación por que el Lagun Aro se capaz de volver a prosperar de la frustración por no entrar en la Copa del Rey. No debería frustarnos. No debería ser una causa de enfado ni desesperación. Queremos que el equipo crezca, que progrese y el hecho de luchar por la Copa es un paso al frente, lo llevamos haciendo dos años seguidos y eso que éste ha sido uno de los más caros -si no el que más en la última década- y el equipo ha estado ahí hasta la penúltima jornada y eso que ha jugado más partidos fuera que en casa. ¿Nos tiene que amargar no haberlo conseguido? Ni mucho menos, cuando no era una exigencia.

Y entonces es cuando me surge la pregunta, ¿es ésta una peli que ya hemos visto, la misma que la temporada pasada? Tal y como yo lo veo, no. Y depende de todos que no acabe convirtiéndose en ella. El guión que conocemos es el siguiente: comienzo ilusionante, bajón terrible acompañado de decepción en el entorno del ecuador de la Liga y tardía reacción que salva los muebles pero deja un regusto agridulce. Ahora, llega un momento clave para que entre todos, no permitamos que se repita el cuento; porque si el equipo es capaz de reaccionar y en el próximo mes o mes y medio es capaz de darle la vuelta a la situación y ganar dos o tres partidos, la salvación estará al alcance de la mano y podremos disfrutar de la recta final de temporada. Para eso, para poder lograrlo, nos tenemos que implicar todos.

Porque si en este preciso momento cargamos contra el equipo, nos podemos estupendos y convertimos el Donostia Arena en un infierno para nuestro equipo en lugar de para el rival, flaco favor nos estaremos haciendo a nosotros mismos y al conjunto que queremos ver triunfar. Por eso, yo tengo la opinión de que ahora más que nunca, ahora que no resulta tan sencillo porque han aparecido las primeras dudas; mostremos un apoyo rotundo por el Lagun Aro GBC. ¿O acaso pensábamos que no iba a haber dificultades? Un equipo medio de la Liga va a pasar malos momentos, al que no le guste mejor que se haga del Barça o Real Madrid, ya verá qué bien; pero soy soy del Lagun Aro, a los duras y a las maduras. Eso no quiere decir que cuando haya que ser critico no se sea, no, no es eso. Pero creo que resulta fundamental justo en este instante cerrar filas y ayudarles ahora que lo necesitan; demostrarles que tienen mucha gente detrás.

Al fin y al cabo, con los pies en el suelo, ¿tan dramática es la situación? En absoluto. Hemos pasamos un mal momento y hemos bajado al 12º puesto. Tampoco hay que tirarse de los pelos por ello. Del juego desplegado últimamente creo que hay tela que cortar, porque desgraciadamente para nuestros intereses, el oxímoron mental en el vive este equipo le hace sacar lo mejor ante rivales complicados y dejárselo olvidado en cuando se le coloca la etiqueta de favorito. Si superamos cuanto antes la ofuscación generada por las últimas derrotas (sinceramente, la decepcionante actuación frente a Alicante ha hecho mucho daño) y volvemos a la ilusión de seguir creciendo partido a partido, todavía estamos en disposición de firmar una buena temporada.

La semana que viene llegará el momento de hacer balance de la primera vuelta, pero a pesar de que vayamos a cerrar la primera vuelta con las mismas victorias que la pasada campaña, el juego que despliega el equipo esta temporada marca la diferencia para bien.

Ahora bien, volviendo a la pura y dura actualidad de la competición y pensando en el partido que nos ocupa en este artículo, el de Zaragoza, resulta complicado encontrar razones para explicar la desoladora actitud defensiva que mostró el equipo, en el especial durante la primera mitad del partido. Exactamente igual que resulta difícil explicarse lo que pasó ante Alicante. La diferencia está en que en el partido frente a los de Vidorreta el equipo fue poco reconocible en ataque, mientras que en Zaragoza desapareció de la faz de tierra en el sentido defensivo.

Laso realizó un diagnóstico acertado de lo que sucedió, el CAI se hizo dueño del ritmo del partido desde el primer segundo y el Lagun Aro, que tiene recursos pingües y variados en ataque, cuando puede sacarlos, casi remonta el partido. Si no se juega esa insulsa y apagada primera mitad y se llega al descanso metidos en el partido, tal y como se jugó la segunda parte, se gana. Hasta dos veces se coloca a tres puntos el GBC. Pero ya era tarde para reaccionar.

Personalmente opino que el trabajo más urgente y apremiente para Pablo Laso y su cuerpo técnico no es sólo recuperar a los jugadores en el factor anímico, sino encontrar la manera no de volver a jugar como en los mejores momentos de primera vuelta, sino de progresar dentro de una idea de juego acertada. Por ejemplo, el miércoles en Zaragoza Jimmy Baron firma 20 puntos con buenos porcentajes y sólo dispone de 8 posesiones, cuando ha habido partido en los que ha gozado de entre doce y quince posesiones para él. Los rivales le van cono

Eso, y volver a defender con el hambre que mostraba el equipo a principio de temporada. Porque la desplegada ayer en el Príncipe Felipe fue floja y blandita. Es realmente complicado prosperar defendiendo así. Y no vale con ponerse después, hay que hacerlo desde el segundo uno.

También, para volver a la senda de la victoria tenemos que recuperar de manera constante la aportación de Salgado, Panko y Doblas. Los tres son vitales para nosotros, Andy y David son los cimientos de este equipo, comprendo que pueden tener un bajón, hasta el Bastita de Fuenlabrada tuvo tres partidos seguidos malos, pero les necesitamos y les necesitamos ya. Si Panko es capaz de dar un paso al frente esa progresión del equipo puede ser efectiva porque dentro de todo lo que nos da y que es un lujo tenerle, sabemos que es capaz de mucho más. En el caso de Doblas, ésta es sin duda su mejor temporada en ACB, hemos acusado un par de malos partidos que como cualquiera puede tener. Estoy seguro de que está centrado en acabar con esa situación cuanto antes y volver a marcar las diferencias como lleva haciendo todo el año.

El bajón de Salgado se nota menos, pero se nota. Y se nota menos por el hecho de que Ricardo Uriz está de lo más sólido y regular. Es matemático: siempre que se le ha dado confianza ha respondido y su trayectoria, sin alardes, es un gran activo para este equipo. Lo mismo pasa con Barón, no tuvo su día frente a Baskonia pero no creo que exista discusión en cuanto a que es un anotador fiable para este equipo. Hay que volver a encontrarle con más regularidad. El último de los seis jugadores que forman el núcleo duro de este GBC, Albert Miralles, quizá no esté siendo regular en los números pero sí en el esfuerzo y al fin y al cabo, siendo la última de las opciones para buscar el aro dentro del planteamiento de juego del equipo, su aportación es positiva para el equipo.

Pero, en resumen, si de los seis jugadores que sorportan el peso específico de este equipo, tres no están a un nivel inferior del que necesitamos, el grupo lo acusa.

En lo que a los jugadores de rotación se refiere, me quito el sombrero con Alfonso Sánchez. Su progresión es clara, hace ver sus ganas juegue un minuto o veinte y en Zaragoza casi lidera la remontada del equipo a base de echarle... pundonor. Si sigue así puede convertirse en un arma importante desde el banquillo, su labor es encomiable y aunque no le vamos a pedir 17 puntos todos los días, su paso adelante en ataque es necesario (en defensa siempre cumple). Que siga así.

Y por segunda semana consecutiva, no me lo puedo guardar. Nikoloz Tskitishvili se ha borrado completamente. Es un sombra, un alma en pena por el campo. Su defensa en Zaragoza fue una broma, de traca (bueno, si eso se puede llamar defender) y en los minutos que está sobre Pablo Aguilar, el granadino se convierte en una especie de Kevin Garnett cuando era más joven, anotando de fuera, penetrando, capturando rebotes de ataque... si a Scariolo le ponen ese tramo del partido le lleva a la selección fijo. No sé dónde se ha dejado la motivación este jugador pero ahora mismo no suma nada al equipo. Este Tskitishvili o Ignerski versión 2.0 no nos sirve de nada, el de hace un tiempo, que además de buscar sus tiros peleaba el rebote, le ponía ganas... sí que puede aportar. Pero así, el que tiene que ser uno de los primeros recambios y asumir parte del peso anotador cuando los titulares están en el banco, ha desaparecido y es una de las razones del bajón del equipo. Ya le vale.

Ahora bien, me preocupa más recuperar la mejor cara de David, Andy y Javi.

Y llega el último partido de la primera vuelta y es el Barça el que visita el DA2016. Aunque resulte extraño e incluso irónico, es de esos partidos en los que el Lagun Aro puede dar la campanada. No sólo pensando en lo sucedido la temporada pasada, sólo hay que mirar al último domingo donde se jugó de tú a tú frente a Baskonia. Se gane o se pierda, lo más importante es que este partido sirve de rampa de despegue para recuperar las buenas sensaciones, que sea desde ya cuando el Gipuzkoa Basket comience a demostrar que nuevamente va a ser un equipo duro de pelar y que en la segunda vuelta el Donostia Arena se va a convertir en un feudo infraqueable.

Yo no he perdido en absoluto la fe en este equipo. Y eso que en Zaragoza lo pasé muy mal viendo la imagen que ofreció. Sigo confiando y encuentro argumentos para hacerlo. La oportunidad de darle la vuelta a esta mala racha de resultados, de no vivir la misma película de la temporada pasada comienza ya; el que estará en frente es el campeón de Europa pero si algo define al GBC es que lo mismo que puede perder con cualquiera, puede ganar a cualquiera. Sólo necesita recuperar la confianza. Y con nuestro apoyo será más sencillo. Así que ahora más que nunca, ¡aupa GBC!

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

domingo, 9 de enero de 2011

Todo lo que nunca fue


Son un cúmulo de cosas las que provocan la sensación desagradable con la que los aficionados del Lagun Aro GBC nos hemos marchado a casa el mediodía del domingo. Se junta el hecho de que volviendo a reconocer a nuestro equipo después del borrón de la pasada semana, en esta ocasión no ha terminado de rematar la jugada. Incluso diría que no le han dejado. Y con todo ello se mezcla la aceptación por nuestra parte que va a hacer falta algo más que un milagro para que nuestros sueños coperos se hagan realidad. A pesar de todo, no son todo malas noticias. A mí, personalmente, el juego del Lagun Aro me gusta, me convence, me ilusiona. Más allá del vértigo que sintió la pasada semana, su planteamiento durante toda la primera vuelta me resulta atractivo y eficaz. En un partido donde era muy sencillo caer en el ritmo alto de Baskonia, a duras penas los de Laso mantienen el número de posesiones de ambos equipos en 70, lo que coincide con su media. Jugó de tú a tú frente al campeón y en una estadística que acaba con una valoración idéntica, de 87, es el número de rebotes en el aro local lo que decanta el partido del lado vitoriano. Bueno, los rebotes y el a mi modo de ver parcial y tendencioso arbitraje perpetrado por los de naranja. Con todo, y echando de menos una barbaridad a un Jimmy Baron al que no le salió nada, a diferencia de la anterior jornada, podemos estar orgullosos de nuestro equipo.

No quiero perder la perspectiva por culpa de todo lo que rodea a la pelea por la Copa, porque si el GBC es capaz de ganar un partido más, habrá firmado la mejor primera vuelta de su historia en la ACB. Opino que el partido frente a Alicante es el único en el que los guipuzcoanos no han estado a la altura, recordó muchísimo al mal de vértigo que sufrió la pasada temporada y tristemente cercenó la mayoría de las opciones coperas, pero a diferencia del pasado año, en este caso es la excepción que confirma la norma de una marcha solvente. Lo llevo diciendo desde hace mucho tiempo, yo no fijo la Copa como una obligación pero sí quiero que mi equipo esté en la pelea. Y lo ha estado, incluso aún lo está (aunque sea casi una quimera). No le pido asentarse en puesto de playoff sino entre el 9 y el 12 y no hemos bajado de ahí en toda la temporada. No quiero que los árboles me impidan ver el bosque y a falta de dos partidos, el Lagun Aro está en disposición de firmar una primera vuelta destacada.

Hablando de vértigo, no limitaría ese mal a la globalidad del partido de Alicante; frente a Baskonia me parecío percibir otro tipo de vértigo en el equipo. Y es que la diferencia entre las posesiones del GBC cuando la diferencia rondaba los 3 ó 4 puntos y cuando ésta era superior fue evidente y abismal. Cuando los guipuzcoanos se veían seis o más puntos abajo en el marcador tomaron mejores decisiones, encontraron el aro con mayor facilidad y fueron mucho más efectivos. En cambio, cuando se encontraban en disposición de colocarse a dos puntos o uno o íncluso empatar el partido nunca fuimos capaces de encontrar el aro con acierto. Quizá sufrió cierto miedo a ganar...


En ése sentido, no se puede obviar que hubo otro factor condicionante para el GBC en ambos lados del campo y puede que sea el momento de solicitar al concejal de Seguridad del Ayuntamiento de SS Enrique Ramos que destine Guardia Municipal no sólo fuera del pabellón, sino también dentro porque comienza a ser recurrente que unos tipos de naranja roben sobre el parqué. No vamos a engañarnos, todos sabíamos que los árbitros iban a permitir a Baskonia disfrutar de lujos defensivos en modo de uso de manos, cargas y demás despliegue físico sin señalar faltas -cuando en el otro lado de la pista se pitan ciertas cosas que casi provocan la risa floja-; pero no por saberlo se nos queda menos cara de tontos. En esta Liga las diferencias en cuanto a respeto y el cristal con el miran ciertas acciones realmente me desespera en ocasiones. Lo que sí he aceptado hace tiempo es que al Lagun Aro GBC en ese sentido le tienen el mismo respeto que a rookie defendiendo a Michael Jordan. Y lo peor es que ante Baskonia, salvo un rato que fue de escándalo, la actuación fue mucho más sibilina. Esto no es como si te pitan un penalti en fútbol, que es una jugada puntual que se ve en un momento, es una cuestión de que a unos les dejan hacer unas cosas y a los en cambio les penalizan por ello. Me pregunto cuánto duraría en el campo David Doblas si se hubiera permitido los lujos que se permitió Sow... En general daba la sensación de que Baskonia seguía la máxima de haz 40 faltas que te pitarán 20 y la decisión fue acertada con la connivencia arbitral. Y lo peor es que con este párrafo he perdido el tiempo porque ya podemos quejarnos y patalear, que todo va a seguir exactamente igual.

También resulta irónico que en una semana en la que se nos ha llenado la boca hablando de Bastita, de Barac, de San M, el que más daño nos haya hecho sea Pape Sow. El africano ha sido protagonista por su brega al rebote y el dato más destacado y decisivo del partido es el resultante de los rebotes en el aro que defendía el GBC, con 17 rechaces para los nuestros y 16 para el rival... Con Baskonia en frente es un dato que te condena.

Llegando al análisis individual de los jugadores del GBC, desgraciadamente ha gente que sólo valora la bendición de tener a Andy Panko en días como éste. Panko tiene la virtud de estar dando al equipo lo que le hace falta en cada momento. Hay circunstancias en las que le toca soportar el peso ofensivo -que suele ser cuando las cosas se ponen difíciles, como en esta ocasión o en Badalona cuando la Penya estaba remomentando- y otros días en los que apenas dispone de cuatro posesiones porque son otros los que tienen mayor ventaja. Pocos extracomunitarios que se saben líderes y piezas claves de sus equipos son capaces de plegarse y dejar a un lado el egoísmo de los números propios por el bien del equipo... Y aunque Panko este año no está ahí arriba en la clasificación de valoración, el equipo juega mejor a Baloncesto, en gran parte porque Panko esté actuando de esta manera. Luego llegan partidos como éste y los que le critican recuerdan lo que tenemos. En lo que a mí respecta, Panko no tiene nada que demostrar, su actitud es encomiable y este partido lejos de ser un reivindicación, es un ejemplo de su profesionalidad y su valor para este club.

Como curiosidad, Panko, que ya fue MVP de la LEB en el segundo ascenso, logra por primera vez el galardón de Jugador de La Jornada en la ACB en la historia del GBC. Y eso que Panko ha sido precisamente uno de los que más han sufrido ese doble rasero arbitral... Sino el que más.

En el caso de los bases, resulta difícil juzgar a Salgado cuando en ataque ha estado muy bien pero en defensa se ha visto superado. Su aportación al equilibrio ofensivo es vital para este equipo porque tiene un talento innato para llevar el balón a las manos adecuadas (incluso si son las suyas) para que la jugada termine en canasta, pero tiene que aplicarse más en defensa, necesitamos que lo haga. Con todo, es mucho más lo positivo que le da al equipo que lo negativo; por eso es tan importante que persevere en tareas defensivas. Por su parte, Ricardo Uriz fue mucho más regular. Quizá no ofreció chispazos tan evidentes en ataque, pero estuvo más sólido atrás. Su interpretación de dos contra dos y el saber leer que cuando él penetraba la defensa estaba mucho más pendiente de las continuaciones que de sus penetraciones de dieron buenos réditos, en gerenal firmó un partido muy sólido. Yo creo que tenemos una pareja de bases que tanto como conjunto como de manera individual están firmando una temporada muy destacada.

Y antes de pasar a lo negativo, no puedo olvidarme de Mo Kone. El pívot marfileño lleva ya tiempo llamando a la puerta, mereciendo más minutos. La pareja Doblas-Miralles es solvente pero su aportación cada vez mayor. Su intimidación atrás y poder físico adelante están sumando cada vez más para el equipo y ante Baskonia su ganancia de minutos es más que merecida. Los despistes en el rebote, el único lunar de su partido.

Por último, hay dos jugadores en el apartado negativo que interpreto de manera completamente opuesta. Jimmy Baron realiza su peor partido del año. No le sale nada. Se precipita en ataque y sufre como nunca en defensa. Pero porque naufrague un día no se le puede crucificar. Se ha revelado como una pieza findamental para este equipo y su mal partido es una anécdota. No creo que nadie tenga dudas de que no tardará en volver a brillar y mostrar la cara a la que nos tiene acostumbrados. Me da rabia que tuviera ese mal partido, me jode; pero mi confianza en él está intacta.

Lo que sí comienza a preocuparme es el despliegue de Niko Tskitisvili. Lleva cuatro partiditos que ya le vale... Quizá sea por su carácter frío o por lo impasible de su comportamiento, pero da la sensación últimamente de estar en el campo por estar. Esto choca con el corazón que le ponen sus compañeros en el juego interior, pero más allá de valoraciones subjetivas, es un hecho que últimamente no le aporta nada de nada al equipo. Esperemos que despierte de su letargo porque su calidad le da cosas al equipo que ningún otro puede y si no suma, se nota. A ver si se pone las pilas...

Después de esta derrota que nos deja una importante desazón, es importante que el equipo salga cuanto antes de la mala racha. Creo que es una suerte que se vuelva a jugar tan pronto porque a buen seguro dentro del equipo la rabia que todos sentimos será incluso superior y tener fresco ese sentimiento ayudará para ganar en Zaragoza. Lejos de que esa victoria nos permitiera vivir el partido frente a Barcelona con cierto aire de milagro copero en el ambiente, me resulta trascendente en la marcha general del equipo. Por segunda vez esta temporada se acumulan tres derrotas seguidas; la anterior ocasión el equipo supo reaccionar con carácter, ahora es siquiera más importante dar un golpe sobre la mesa, no tanto de cara a los rivales sino para demostrarse a si mismos y al entorno que este equipo quiere mirar más hacia arriba que hacia abajo esta temporada.

Si el equipo da argumentos para creer en él es en los malos momentos cuando más debemos hacerlo. Yo tengo una confianza muy importante en este grupo y en cómo está haciendo las cosas. Hay que ir a Zaragoza y demostrar de qué pasta estamos hechos. Porque no deja de estar a un paso firmar la mejor primera vuelta de nuestra historia en la ACB, lo que no deja de ser un logro destacable y relevante. Si ganamos el miércoles ya volveremos a hacer cuentas para tener más alicientes si cabe en la visita del Barcelona...

Porque ahora, después de la oportunidad malgastada ante Alicante y, ya sea por el rebote, los árbitros, el mal partido de Baron o lo que sea, tenemos en mente todo lo que pudo ser y nunca fue. Y lo único que realmente nos interesa ahora, lo único en lo que debemos pensar es en sumar una victoria en Zaragoza. Lo demás ya no importa nada y aunque tengamos mal sabor de boca cuanto antes lo superemos mejor, porque tenemos muchas cosas buenas por las que luchar y ni mucho menos estamos tan mal. ¡Vamos a por el CAI!

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

domingo, 19 de diciembre de 2010

Dame pan y dime tonto


Hace tiempo que nos dimos cuenta de que el Lagun Aro GBC va muy en serio esta temporada, que las pretéritas carencias y penurias se han convertido en una solidez y confianza en sí mismo que coloca a este equipo en una situación inmejorable. Me resulta completamente lógico que la afición esté disfrutando como nunca, en primer lugar por ver al equipo cuarto clasificado, más cerca del líder (a tres victorias) que del descenso (a cuatro) e incluso que se comiencen a hacer cábalas con una posible clasificación para la Copa del Rey. Desgraciadamente, esta sensacional temporada que está firmando el GBC por el momento coincide con una de las primeras vueltas más exigentes que recordamos, por lo que clasificarse para pasar unos días en Madrid en febrero está muy pero que muy complicado incluso estando en la cómoda situación en la que nos encontramos. Pero no me cansaré de repetirlo, más allá de toda la alegría que despierta la situación del equipo, lo que a mí más me hace disfrutar es lo que provoca estar como estamos, el catalizador de todo ello: el cómo esta jugando al Baloncesto el Lagun Aro GBC. Su cambio de cara le ha llevado a alcanzar ya las mismas victorias que logró la pasada temporada en toda la primera vuelta, y aquella fue una buena primera vuelta; esta vez, a falta de cinco jornadas, las siete victorias ya está en la buchaca y quedan cinco partidos que cumplen una doble función: acercar cada día más esa primera meta de alcanzar las necesarias para seguir en la ACB y, al mismo tiempo y sin olvidar lo anterior, para soñar con algo histórico como sería participar en la Copa del Rey.

Para ambas cosas y hasta alcanzar el ecuador de la temporada regular quedan cinco estaciones. Y todo el mundo hace cuentas parecidas. Con dos victorias más, nos damos por satisfechos para el objetivo primordial y prácticamente aseguran el billete a Madrid. Bueno, en primer lugar, mi impresión, tal y como está la Liga, es que ocho victorias no van a valer para ir a la Copa (al contrario que el año pasado, que aún yendo siete equipos, con ocho fue suficiente), en este caso, yo creo que no es sólo que vayan a hacer falta nueve sino que viendo lo competida que está la ACB, puede que hasta algún equipo se quede fuera con nueve victorias -recuerdo que hasta el 12º clasificado tiene ahora seis triunfos y ése no es otro que Unicaja-. Ahora bien, ¿firmarían que el equipo acabe la primera vuelta con nueve victorias y no fuera a la Copa? Porque yo, sin lugar a dudas, sí. Y además, estaría encantado con mi equipo. De hecho, ya lo estoy, porque ya lo he dicho muchas veces, yo no le pido al Lagun Aro la Copa como obligación, le pido que esté en la pelea, que luche por ella con opciones reales. Y eso ya lo está haciendo.

Hablamos de las cinco estaciones y de que con dos victorias, sea como fuere, se cerraría una primera vuelta sobresaliente. Ahora viene la trampa, quedan Unicaja fuera, Alicante y Baskonia seguidos en casa, Zaragoza fuera y Barcelona en casa. La cuenta fácil: ganar Alicante y Zaragoza y perder con los tres grandes. Pues que quieren que les diga, no lo tengo tan claro ni por un lado ni por el otro. Para empezar, esta misma jornada demuestra que tanto alicantinos como aragoneses han dado un paso adelante, sobre todo los levantinos desde que Vidorreta se ha hecho con el equipo. No son victorias que yo daría por hechas, a pesar de que por su puesto creo que se pueden ganar y sobre todo que en casa no hay que fallar. Pero lo mismo que digo una cosa digo la otra, de verdad pienso que hoy en día, ahora mismo, en este momento, el Lagun Aro GBC está para competir con todos y cada uno de los tres rivales que se pueden calificar como grandes que nos quedan por enfrentar. No descarto que los de Laso vayan a Málaga y le den un susto a Aíto y los suyos... igual algo más que un susto. No es que Unicaja esté mejor que Joventut y en Badalona jugamos para ganar, ¿porqué no en Málaga? Lástima que McIntyre esté ya recuperado, pero mejor, así les ganamos sin que puedan poner excusas. Y en los que a Baskonia y Barça se refiere, de momento, para ganar en el Donostia Arena 2016 queda demostrado que hay que sudar mucho, ya veremos qué pasa.

De momento, llegamos al parón navideño -paroncito, porque en lugar de jugar el fin de semana se juega tres días después- con unas sensaciones insuperables porque como ya pasó cuando se ganó en Menorca, el sabor de boca que deja ganar en canchas donde jamás lo habíamos hecho realmente hace crecer nuestra fe en el equipo. Hay muchas cosas con las que me quedaría del partido en tierras andaluzas: que lo de David domine día tras día ya no nos sorprende, pero da gusto comprobar que Miralles le acompaña también a un nivel altísimo; que Jimmy Baron jr. después de un partido gris al menos en numérico tiene la suficiente confianza para clavar siete puntos seguidos en la recta final que prácticamente suponen sellar la victoria, que Ricardo sea capaz de repartir ocho asistencias y Salgado tres (siendo la única pareja del mismo equipo entre los diez que más asistencias reparten en la ACB); pero por encima de todo, sin ningún genero de duda, lo que más me gusta y alegra es... Domen Lorbek, 27 minutos, 11 puntos, 3/4 en triples. Sinceramente, me encanta. Porque en la última cita daba la sensación de que se fue jodido, afectado, pero ha logrado darle la vuelta y acabar el partido siendo el tercer anotador del equipo (siendo el 5º que más posesiones dispone). Había tenido partidos destacando en labores de intendencia, pero le hacía falta un partido así para sentirse importante, que lo es, en este equipo y su rotación. Son de las mejores noticias que podemos tener.

El sábado una persona que sabe mucho de marketing me decía lo siguiente: una vez que pierdes un cliente, un espectador, es harto difícil recuperarlo; mucho más complicado... Y ahora que va a comenzar la campaña de media temporada de captación de abonados me pregunto si será suficiente todo lo bien que está jugando el equipo para que el DA2016 vuelva a rondar los 7.000 en lugar de los 6.000; porque el equipo da argumentos de sobra para ello, su juego, su unión, todo lo que transmiten como grupo a la grada, es mucho... pero eso lo vemos los que acudimos regularmente y el año pasado, lamentablemente, la pérdida de ilusión fue grande, provocando una sensible rebaja en los abonados. Por eso, si todo lo que estamos diciendo no es suficiente para convencer a la gente, desde luego que clasificarse para la Copa sí que lo sería. Aunque creo que este año el que haya visto un partido del GBC sin duda quiere repetir, porque lo que ofrece el equipo, su despliegue, es más que convincente y atractivo; por eso es importante lograr que la gente vaya a verlo, porque merece la pena. Además de que el ambiente en la grada es cada vez mejor...

Me seduce tanto la idea de que este equipo esté compitiendo de la manera que lo hace en cada partido que el viejo problema de la presión por entrar en la Copa no me da ningún miedo. Y no me lo da porque el crecimiento y madurez de club, el equipo, la afición; de todos, es clara y evidente. También porque la salvación y esa bonita lucha son compatibles, incluso visto de manera adecuada puede hacer crecer la motivación. En tanto en cuanto la Copa no es una obligación sino una ilusión y cada victoria ahora es calorcito para cuando llegue el más crudo invierno de la dura segunda vuelta, todo invita al optimismo. Al contrario que el año pasado no veo a ninguno de los agentes implicados -jugadores, técnicos, club, afición, prensa- nerviosos, al contrario, veo prudencia, contención a la vez que ganas e ilusión. Y es lo mejor que nos podía pasar. El ejemplo perfecto es que cuando más se ha disparado la euforia este año que fue tras la victoria en el derbi, se perdieron tres partidos y no pasado nada, nada se desestabilizó ni dentro ni fuera y la confianza siguió siendo máxima hasta que dos victorias seguidas han vuelto a aparecer. Me resulta muy obvia la diferencia respecto al año pasado y lo que sucedió en la semana del basket y las derrotas ante Valladolid y Obradorio; un mundo entero separa la sensación de entonces a la actual. Es agradable comprobarlo.

Mientras el equipo siga así de unido, de comprometido, de concentrado, de motivado, de determinado... no tiene porque cambiar lo bien que estamos, si acaso, a mejor. Porque este Lagun Aro tiene recorrido, tiene margen de mejora y eso que ya es efectivo a la vez que seductor a la vista del espectador. Así que dame pan y dime tonto. Dame victorias y buen juego y olvídate de miedos y fantasmas del pasado. Y nada de relajarse a pesar de todo lo bien que lo estamos pasando esta temporada, queremos más, queremos seguir así.

Y hablando de pan, la victoria del Lagun Aro GBC en Granada no ha sido lo único que celebrar este fin de semana. No me puedo ir sin agradecer a los amigos de la Peña Omnes Uni y el Foro de DV su invitación a una comida que para una persona como el que suscribe, que de lo que más disfruta hablando es de Baloncesto, fue realmente deliciosa; lo fue por la compañía y la charla porque estuve muy a gusto, pero desde luego también por los incomparables pimientos rellenos, una carne de un nivel que uno ha provado pocas veces y a una tarta artesana que fue la guinda perfecta a un mediodía memorable. Gracias a todos de corazón. Me quedé con la pena de disfrutar de la presencia de alguna baja de última hora por enfermedad, la próxima vez seguro que acude, así que no hay problema.

Termino también con, a mi modo de ver, otra gran noticia: la llegada de Luis Arconada como jefe de prensa del club. Sinceramente deseo que a Ion Mikel Pradera le vaya muy bien a partir de ahora, que tenga toda la suerte del mundo, pero a la vez celebro la entrada de Luis que sé a ciencia cierta que es un periodista de los mejores que tenemos en Gipuzkoa y que nos va ayudar mucho a sus compañeros que seguimos la actualidad del club. Bienvenido Luis y enhorabuena; va a ser un placer compartir el día a día de basket contigo.

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

lunes, 13 de diciembre de 2010

Ventajas de ser un equipo


A veces las actuaciones individuales nos hacen olvidar que el Baloncesto es un deporte de equipo, que lo que acostumbra a marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso es el colectivo por encima de los individuos. La victoria cosechada por el Lagun Aro GBC el sábado me parece que ejemplifica perfectamente ese hecho. Si hay que destacar dos nombres por encima del resto, sin duda a nuestra cabeza van a acudir rápidamente David Doblas y Jimmy Baron. Y con razón, el pívot cántabro dominó la zona sin fallos en el tiro mientras que el escolta de Rhode Island se resarció de su falta de acierto en Badalona con una exhibición de sus cualidades desde la larga distancia. Ambos brillaron con luz propia, pero sin la aportación del resto de sus compañeros se me antoja imposible haber ganado a un equipo tan sólido con el Gran Canaria. Alfonso Sánchez no sólo firma su mejor partido ofensivo de la temporada, sino que cumple con su labor de secar a Jaycee Carroll a las mil maravillas. Le volvió loco con su defensa. Kone también nos hizo disfrutar con buenos minutos de refresco y aunque no estuvieran acertados cara al aro, el trabajo de Miralles y Panko me resulta impagable. Pero por encima de todo, hay que darle las gracias a Ricardo Uriz, que jugó con 39 de fiebre, tras dos días vomitando y sin poder salir de la cama. Otro se habría quedado en su casa, nuestro capitán no.

Y toda esta exposición inicial me lleva a desmentir la falacia que parece querer instaurarse en la opinión pública referente al GBC: Aquí son dos o tres los que nos están haciendo prosperar mientras el fondo del banquillo es un desastre. Para mí eso es una absoluta mentira. Es el conjunto, el grupo en toda su inmensidad el que nos está llevando a asentarnos en una zona de la tabla en la que nos sentimos muy a gusto. No voy a negar lo que los números sugieren, David y Jimmy, acompañerados por Panko y Salgado, en algunas ocasiones Miralles, llevan el peso de este equipo, pero el asunto del reparto de rol es fundamental para entender el funcionamiento de este grupo. Y este último partido sirve como muestra de ello. No tengo dudas de que el jugador más importante de este equipo, la principal referencia se llama David Doblas. Lejos de lo que muchos puedan considerar, el éxito de este equipo viene de dentro hacia afuera más que de fuera hacia adentro. Y más con bases tan buenos pasadores y tan buenos interpretando el juego de los pivots y sus necesidades como Salgado y Uriz.

Cuando se establece una superioridad interior, cuando nuestra pintura se muestra sólida, es mucho más sencillo anotar para los exteriores. De ahí, que las tres asistencias de Doblas en el partido se traduzcan en otros tantos triples de Jimmy Baron. Es una cuestión de equilibrio, porque cuando provocamos que salten las alarmas tanto por dentro como por fuera en las defensas rivales, nos convertimos en un equipo verdaderamente peligroso.

Ahora bien, he escuchado críticas sobre el partido de Panko, porque no anota, porque supuestamente pasa desapercibido por el partido... y en cambio a mí me da la sensación de echarle muchísimo en falta cada vez que pasa por el banquillo. Su trabajo en defensa y rebote, el empaque que le ofrece al equipo en un partido tan duro, como he dicho al principio, es impagable. Igualmente lo es el esfuerzo constante de Albert Miralles. Su aportación estadística esta temporada está siendo irregular, es cierto, pero su aportación en cuanto a esfuerzo y compromiso es enorme y fundamental para este equipo. No es fácil cumplir ese papel de gregario en el quinteto inicial, donde a priori, muchos días es la última opción en ataque. Lejos de borrarse, de mostrarse incómodo o incluso molesto, Albert se faja día tras día, dando al equipo argumentos muy necesarios para sacar triunfos. A David le toca ser líder y a Miralles secundarle; y lo hace sin egos, asumiendo un rol que quizá no resulta tan divertido pero que es igual de importante para alcanzar esa palabra que ha salido a la palestra hace un rato: equilibrio.

Y si destacó a los dos que cumplieron ese papel más oscuro, evidentemente voy a hablar de los que estuvieron bajo los focos. Sobre David Doblas sólo hay que resaltar lo siguiente: 7/7 en tiros de campo para 14 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias. Si no es por las cinco faltas, su partido es estadísticamente perfecto. Y en la practica, exactamente los mismo, con alguna falta dudosa y el hecho de que en los últimos partidos se está cargando de faltas como consecuencia de cierto desajuste en la defensa colectiva que le ha expuesto en las ayudas. Dentro de lo bien que van las cosas, hay momentos en los que los exteriores no han cumplido con su papel atrás y lo han pagado nuestros pivots. Pero por lo demás, David Doblas está ahora mismo y sin ningún genero de dudas en la élite interior de esta liga, sin duda entre los mejores nacionales y es el jugador más importante de este GBC, siempre en mi opinión claro. Asume y ejerce el papel de líder, un paso adelante al que ha sido invitado por su entrenador, ofreciéndole esa importancia en el juego y el ha aceptado el reto con brillantez.

Lo de Jimmy, bueno, después de firmar 1/7 en triples en el último partido, era un poquito de esperar, ¿no? Quizá no esa exhibición, pero sí una reacción importante. Lo que hace el sábado me lleva a pensar en la mejor actuación en lo que tiro exterior se refiere que hemos visto en el Donostia Arena 2016. Recuerdo algún día memorable de Bullock, alguna colección de triples de Schroeder en la LEB, pero no este show cargado de talento y carácter, que en lo numérico desde luego no tiene paragón en nuestra corta historia. Remontamos al son que marcan sus triples... El que anota con falta y el que consigue saliendo en carrera y parando en dos tiempos cayendo hacia atrás son antológicos... Realmente se ha dado en el clavo con este chico, es un tirador, un anotador, magnífico.

Y destacar a Jimmy sin hacer lo propio con Alfonso Sánchez sería injusto. Varias circunstancias le llevan a firmar su mejor partido del año. La primera y más importante, que lejos de frustrarse porque no le estaban saliendo las cosas en ataque, su nivel defensivo nunca ha bajado un ápice mientras que ha aprovechado las mañanas libres para irse a hacer tiro con Lolo Encinas para tratar de superar su desacierto. Bueno, pues además de bajar los porcentajes del máximo anotador de la ACB gracias en parte a su trabajo, de ganarle por completo la partido a Jaycee; se marca un partido en ataque que podemos calificar como destacado. Resulta ser uno de los pilares de la victoria.

También hay que reconocer que el partido se puso muy, pero que muy feo. Y no tengo dudas que si lo sacamos adelante es por el equipo. La remontada es el resultado de que creyeron los unos en los otros. No voy a defender que esto sea un mundo de fantasía y que todo sea perfecto. Ni mucho menos, me gustaría que Domen encontrara la confianza perdida, que Kone -quizá no en este partido- no perdiera la concentración tan fácil traduciéndose ello en faltas innecesarias; que Niko no sea un poco más constante y, de paso, que Lander Lasa tuviera algún minuto que otro. Pero también soy consciente de que, precisamente por el reparto de roles, no les puedo pedir a estos jugadores como si fueran actores principales. Lo único que les pido (a todos) es que cumplan con su cometido y así, el equipo encontrará su equilibrio y seguirá dándonos tantas alegrías como nos está regalando esta temporada.

Sinceramente, considero la victoria del sábado una de las más importantes en lo que llevamos de temporada, quizá no por brillantez en el juego o más bien por regularidad -porque chispazos brillantes sin duda los hubo-, pero sí por relevancia y demostración de carácter. Porque la diferencia entre ganar y perder era vital para el factor anímico y el equipo superó una dura prueba. Pero es la ventaja de ser un equipo, en mayúsculas, y con todo lo que ello implica. Y hay que reconocérselo a todos, no a unos pocos. Podemos estar muy contentos y orgullosos, no sólo de algún jugador, sino de todo el Lagun Aro GBC. Su trabajo, en una tarde que desde luego no era sencilla, fue sin duda convincente.

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo

lunes, 6 de diciembre de 2010

Ahora es cuando hay que confiar


Qué sensación más rara se queda tras el partido de Badalona. Hay dos asuntos que no me gustan nada; el primero, quedarme con la misma sensación de impotencia y la misma cara de tonto que en Manresa, pues en ambas ocasiones el Lagun Aro me ha ofrecido una sensación de superioridad pero no ha podido llevarse el partido. Y segundo, cada vez es más acusado el hecho de que en el estamento arbitral existe una falta del respeto por GBC terrible, es algo que se mantiene en el tiempo y que empieza a preocupar. Alguien tendrá que levantar la voz porque nos están tomando el pelo. Y no es que perdiéramos el partido por los árbitros, pero sí afirmo sin tapujos que nos perjudicaron ampliamente. Una diferencia de 25 faltas a 15 es sangrante, por mucha zona que utilizaran ellos y muchos triples que tiráramos nosotros. La cuarta falta de Doblas es el ejemplo perfecto y el labio abierto de Jimmy Baron una muestra de lo que le dejan hacer a sus defensores. No podemos quedarnos callados ante algo que se repite jornada tras jornada. En cualquier caso, para mí hay dos claves por las que perdemos este partido. La primera, el rebote ofensivo que captura English, después de una defensa acertada que obliga a una mala opción de la Penya, si ese rebote cae en nuestras manos, ganamos el partido. Seguro.


Y además, perder la renta de diez puntos de la que gozábamos recuerda un poco al guión de Manresa. Sé que en el tercer cuarto llegamos a estar con seis faltas en contra y ninguna a favor, que mandan a David al banquillo de manera injusta. En cualquier caso. Hay que pensar en lo que depende de nosotros y en las dos últimas salidas hemos desperdiciado sendas ventajas más que relevantes que invitan a pensar que hemos desaprovechado grandes oportunidades de victoria.

De todo esto sigo sacando conclusiones positivas. El equipo siempre compite. Salvo el día de Madrid, así ha sido, ha estado sólido en todos y cada uno de los partidos. Y vamos 5-5 lo que no es ningún drama. Ni mucho menos. También opino que ahora hay que ganar el próximo partido como sea, que Gran Canaria no se puede ir de Donosti de rositas. Se me antoja un punto de inflexión, un partido que puede marcar dinámicas, estados de ánimo... fundamental en lo anímico. Hay que ganar el próximo partido. Y lo mejor de todo es que creo que creyendo en lo que se está haciendo se va a conseguir. A mí me gusta mucho como juega al baloncesto el Lagun Aro GBC, su idea y planteamiento. Hay días que las cosas salen y otros que no, hay días que los tiros entran y otros que no; desde el principio de temporada dije que algún día Baron firmaría un 1/7 en triples y no pasa nada, lo mismo que ahora estoy seguro de que meterá cinco, seis o siete triples en algún partido con buenos porcentajes... y no me extrañaría de que ese día sea el próximo sábado ante el Granca.

A lo que voy es que en el fondo, lo que está desarrollando esta temporada el Lagun Aro GBC, tanto en ataque como en defensa, todo su juego en sí, me parece acertado. Es mi opinión y puede que haya a quién no le guste... pero a mí no sólo me gusta sino que me ilusiona. Y en días como éste es en los que más creo que hay que confiar.

Dicho esto, separemos lo que se hizo bien de los errores, centrándonos en el partido de ayer frente a la Penya. Era evidente que el GBC quería obligar a los verdinegros a jugar en media pista, es decir, no permitirles correr. Mientras Pepu mantuvo la defensa individual, la batalla estaba ganada, Salgado marcaba el ritmo y el equipo encontraba soluciones. Las defensas alternativas plantearon muchos más problemas y creo que aunque hubo ataques en los que se movió el balón con criterio y buscando siempre la mejor opción, también hubo un rato en el que la precipitación marcó el ataque y se abusó del triple. Ha habido días en los que se ha tirado más de tres que de dos, siempre y cuando fueran buenas decisiones y buenas posiciones de tiro no tengo ni una pega que poner. Ayer en cambio algunos triples están tirados un poco a lo loco, como cayendo en la trapa que ellos planteaban con esas defensas, esa invitación a caer en su juego y su ritmo. Fue ahí cuando el partido giró en nuestra contra.

Y una de las razones que me invitan a confiar en este equipo es que cuando peor estaban las cosas fue cuando más templanza y mejores decisiones (en ataque) comenzaron a tomarse. La ventaja la tenía Panko y de diferentes formas se le buscó y encontró. Él asumió la responsabilidad, anotando o sacando falta en todas y cada una de las veces que encaró el aro. Y metió los tiros libres cuando más calentaba el sol. Ejerció de líder cuando se le requería y yo creo que es justo que la última bola fuera para él. Lástima que la fallara. La próxima seguro que la va a meter.

Pero en ese lapso de tiempo, hacia el final de partido, desde que la Penya le da la vuelta y cambia el escenario, cuando el GBC estaba buscando recortar desventajas cortas, se mezclan defensas colectivas correctas y eficaces con errores individuales que nos cuestan caros. Creo que Javi Salgado es una joya para este equipo, me parece vital en el cambio a mejor, pero ayer comete un par de despistes que nos cortan las alas en plena remontada y es justo decir que si quiere guiar esta nave en momentos clave debe dejar de tener esos lapsus. Lo mismo digo de Jimmy Baron, su 1/7 en triples no me preocupa, pero sí que no cierre el rebote a English en la defensa decisiva del partido, ya estaba hecho, sólo había que capturar ese rebote tras llevarles a una mala decisión de tiro. Fue la clave en el momento más importante. Hay cosas que mejorar.

También me quedo con la sensación de que si no sacan a Doblas del partido la película habría sido muy distinta. Su segunda y cuarta faltas (sobre todo esta última) me parecen de broma, de que no nos toman muy en serio. O de algo distinto y peor que no quiero ni pensar. Pero que el criterio arbitral fue distinto en un lado y en otro, sobre todo en momentos puntuales y muy importantes del partido, también.

Pero como de lo único que nos podemos preocupar es de lo que podemos controlar y depende única y exclusivamente de nosotros, pensemos en qué tenemos que mejorar y qué tenemos que mantener a pesar de haber perdido. Yo creo que son muchas más las cosas que tenemos que mantener, en las que tenemos que seguir creyendo aunque hayamos perdido tres partidos seguidos, que las que hay que cambiar, que por supuesto también existen. Sin embargo, para mí, sería un error ponernos nerviosos y cambiar un planteamiento que a mi parecer es acertado y prospero. No tengo ninguna duda de que ahora es cuando más hay que confiar. Confiar en el equipo, confiar en el entrenador y confiar en lo que están haciendo. Yo creo que lo merecen y si lo hacemos nos devolverán esa confianza con victorias y, además, con buen juego. Vamos a ganar al Gran Canaria, al fin y al cabo, la derrota ante el Valencia no menoscaba una fortaleza en casa que viene de largo. Y no tengo dudas de que se va a prolongar.

Me duele la derrota, y más en la manera en la que se produjo. Pero no tengo razón alguna para pensar que nos hemos alejado del buen camino.

Share/Save/Bookmark
sigue leyendo